Hotel Achalay
Servicios principales
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Wi-Fi
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Servicios 24 horas
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Mascotas
Ubicación
A poco más de 5 minutos a pie del cómodo Hotel Achalay Popayán, los huéspedes pueden llegar a la Catedral basílica de Nuestra Señora de la Asunción de Popayán rápidamente. El hotel también incluye un aparcamiento privado.
El Museo de Historia Natural de la Universidad del Cauca se ubica a tan solo 1 km, y el Santuario de Belén se ubica no muy lejos de este hotel. Los huéspedes pueden visitar lugares de culto como la Iglesia de San Francisco, ubicada a unos 10 minutos a pie del hotel Achalay Popayán. El lugar tiene una ubicación conveniente en Popayán, a unos cuantos pasos del Parque Caldas. Además, la estación de autobuses local está a 550 metros del hotel.
Las habitaciones disponen de minibar, así como de una tv de pantalla plana con canales vía satélite para tu comodidad. También cuentan con baños privados.
Cada mañana, se ofrece un desayuno americano con diferentes opciones de comida. El restaurante Restaurante Italiano Y Pizzeria está a un tiro de piedra del Hotel Achalay y se especializa en la cocina europea.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente tuve la oportunidad de disfrutar de un fin de semana en el Hotel Achalay, y déjenme decirles que fue una experiencia memorable. La ubicación es simplemente perfecta, a solo unos pasos del Parque Caldas, lo que lo hace ideal para explorar Popayán. Las habitaciones son un remanso de paz, con su cama cómoda y un mini-bar que siempre es bienvenido después de un día de turismo. Lo que realmente me sorprendió fue el desayuno americano; cada mañana podías elegir entre jugos frescos, huevos preparados de varias formas y un delicioso café que me hizo sentir como en casa. Para quienes viajamos con mascotas, el hotel es muy pet-friendly y eso siempre suma puntos en mi libro, ya que pude disfrutar del viaje con mi hermana y nuestros tres perritos. Además, la atención del personal, especialmente el recepcionista amable que nos recibió a nuestra llegada, estuvo a la altura. Todo estaba impecablemente limpio y, honestamente, no escuché ni un ruido durante la noche. Sin duda, volveré a este pequeño oasis en el corazón de la ciudad. ¡Una experiencia que recomiendo a todos los amantes de la buena comida y la tranquilidad!