Hotel Achalay
Servicios principales
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Wi-Fi
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Servicios 24 horas
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Mascotas
Ubicación
El Hotel Achalay Popayán se encuentra a unos 5 minutos a pie del Museo Negret e Iberoamericano de Arte Moderno, y a tan solo 1 km del Museo de Historia Natural de la Universidad del Cauca. También dispone de un aparcamiento privado gratuito.
Si te alojas en el hotel, podrás descubrir el Rincón Payanés, situado a unos 1,1 km, o visitar instalaciones deportivas como el Canopy Las Ardillas, situado a 4 km. El hotel Achalay Popayán está a unos cuantos pasos de la Iglesia San Agustín y a 5 km del aeropuerto Popayan. El hotel está situado a unos 10 minutos a pie de la Catedral basílica de Nuestra Señora de la Asunción de Popayán. También la estación de autobuses local está situada no muy lejos de este lugar.
El Hotel Achalay dispone de 21 cuartos con minibar, y comodidades modernas como TV de pantalla plana con canales vía satélite. Las habitaciones ofrecen a los huéspedes minibar y TV de pantalla plana con canales vía satélite.
El restaurante La Tienda De Carmelita está a una distancia de 250 metros de este hotel.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente tuve la oportunidad de disfrutar de un fin de semana en el Hotel Achalay, y déjenme decirles que fue una experiencia memorable. La ubicación es simplemente perfecta, a solo unos pasos del Parque Caldas, lo que lo hace ideal para explorar Popayán. Las habitaciones son un remanso de paz, con su cama cómoda y un mini-bar que siempre es bienvenido después de un día de turismo. Lo que realmente me sorprendió fue el desayuno americano; cada mañana podías elegir entre jugos frescos, huevos preparados de varias formas y un delicioso café que me hizo sentir como en casa. Para quienes viajamos con mascotas, el hotel es muy pet-friendly y eso siempre suma puntos en mi libro, ya que pude disfrutar del viaje con mi hermana y nuestros tres perritos. Además, la atención del personal, especialmente el recepcionista amable que nos recibió a nuestra llegada, estuvo a la altura. Todo estaba impecablemente limpio y, honestamente, no escuché ni un ruido durante la noche. Sin duda, volveré a este pequeño oasis en el corazón de la ciudad. ¡Una experiencia que recomiendo a todos los amantes de la buena comida y la tranquilidad!